Trasgresión elemental desde una cenefa

Trasgresión elemental desde una cenefa

Por Onedys Calvo Noya. 24 de Febrero de 2006. Habana Patrimonial

 

Una cenefa colonial, testimonio de una época y cultura, condujo a las artistas canadienses Amanda Hale y Lynn Hutchinson, en una indagación humanista y sociológica, a las raíces de temas contemporáneos, cuya recurrencia -a veces apenas percibida-, es tan cotidiana como elemental.

En el salón de la planta alta de la Casa Oswaldo Guayasamín, estas artistas construyeron in situ la instalación Elemental, en la cual, a partir del intento por completar fragmentos ausentes de este distintivo elemento de la arquitectura colonial cubana, la cenefa se proyecta hacia el espacio y nos presenta a tres personajes de su época: la dama burguesa, el negro esclavo y el perro cazador de cimarrones. Con un marcado acento melancólico y teatral, la instalación alude a uno de los aspectos determinantes de la cultura cubana: el azúcar.

Y desde esta mirada -externa y contemporánea- a nuestra identidad, afloran nuevamente reflexiones que buscan en lo particular lo universal, con énfasis en las relaciones de poder. El suspiro ahogado pero aristócrata de la dueña, la poseedora, la señora, el ama, su merced? y la huida temeraria del esclavo, el poseído, el objeto, el sometido, el dominado que quiere cambiar su suerte y se arriesga, y es perseguido, y se sumerge en el cimarronaje, y origina una cultura de resistencia…, terminan por analogar sus posturas contrapuestas porque ambos son víctimas de sus pasiones.

Con esta propuesta, apoyada en textos relativos al azúcar y en materiales cercanos a este producto (las propias esculturas se construyeron con hojas de plátano y tierra), se representan y humanizan la historia y el proceso de producción de un derivado de la caña fundamental en el desarrollo económico de nuestro país y en la formación de nuestra identidad.

Altamente consumida en países como Canadá, bien poco conocen estas sociedades las circunstancias en que se propició el azúcar. Por esa razón,» Elemental -como la definen sus autoras- es una meditación sobre el azúcar, el privilegio y la aculturación. A través de la escultura, la pintura y el texto, explora la relación colonial entre los amos en las plantaciones y los trabajadores», idea que se redondeó en la inauguración con la presentación de la compañía danzaria Retazos, dirigida por Isabel Bustos. La dueña y el esclavo dejaron su inmovilidad para desbordar las pasiones contenidas en la instalación.

Estamos en presencia de una propuesta atípica, cuyo lirismo nos inquieta y nos hace dialogar desde la provocación de una cenefa, con diversas relaciones dialécticas que se perpetúan en el tiempo, y que se evocan desde un contexto y una situación particulares localizados en una práctica elemental.

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